Ver no es un acto de poder.
Es un acto de responsabilidad.
La luz no se produce.
La luz se acoge.
Cuando la luz no es acogida,
el otro es reducido:
a función,
a número,
a enemigo.
Cuando esto sucede a gran escala,
el sistema se rompe.
Y allí nace la guerra.
EXPOSE se detiene ante esta ruptura.
Calla.
E invita a volver a la mirada inicial.